Anclaje de puente es un poemariode raíz íntima y telúrica, donde la palabra nace del contacto con la tierra, el agua, la luz, la memoria y los gestos cotidianos. Benita López Peñate construye un libro atravesado por la mirada: la infancia, la madre, la casa, el mar, las islas, los caminos y la soledad se convierten en materia poética de una escritura serena, libre y profundamente sensorial.
Estos poemas avanzan como un diario interior en el que cada imagen busca sostén: un apiedra, una semilla, un árbol, una palabra. Entre la fragilidad y la resistencia, la autora traza un puente entre lo ancestral y lo presente, entre el cuerpo y el paisaje, entre la vida que pasa y la poesía que permanece.