Emily dispone de un don que ella misma no puede aceptar, pese al frustrado intento de quienes la aman. Tanta sensibilidad la hace sufrir al grado de no poder disfrutar de lo que tiene. En un momento crucialen el que se encuentra totalmente perdida y abrumada poe su situación, conoce en un parque a un anciano lleno de vida.
Arturo se propone de manera predeterminada sacarla de la gran desilusión en la que está inmersa.