Una antigua pero avanzada civilización desapareció trágicamente engullida por las aguas. Siglos más tarde, los más insignes sabios pronostican que Tartessos, asentada sobre el mismo suelo, podría tener idéntico final. Las inscripciones que contiene un viejo medallón de bronce traído de Egipto pueden ser la llave que abra una puerta al pasado atlante y sus secretos más recónditos. Argantoniojey de Tartessos, y Arbakaia, sumo sacerdote del templo fenicio de Hércules, se lo disputan.