En los años veinte del pasado siglo surgió en Agulo, un pequeño pueblo de ls isla de la Gomera, una congregación teosófico-cristiana denominada los filiichristi. Sus principales miembros escribieron novelas, ensayos, poemariosy artículos en prensa donde reflejaron su interés por las ciencias ocultas, la teosofía, el esoterismo, la hipnosis, la masonería, la brujería y la sabiduría oriental. Pronto crearon en Agulo un halo de leyenda, que llega a nuestros días, por sus reuniones secretas, sus vidas ermitañas y sus capacidades para la adivinación y el contacto con los muertos. Sin embargo, la Guerra Civil acabó abruptamente con el proyecto de los filiichristi, que ya estudiaban la popsibilidad de asentarse en el corazón del Garajonay, hoy Parque Nacinal declarado Patrimonio de la Humanidad. Casi noventa años después, Daniel María ha seguido el rastro de silencio de los filiichristi a través de sus obras y de la memoria colectiva de Agulo. ¿Quiénes fueron? ¿Qué papel representaba cada uno de ellos? ¿Qué escribieron e investigaron?¿Cuál fué su destino?...