"Soy un espíritu libre. Hijo de los sueños y de los bosques. Un ser de la tierra
del mañana, tal vez mágico o, tal vez, sólo diferente. Soy el que hace tambalear
el castillo de las seguridades, el que invita a viajar, el que insinúa la duda e
inspira lo irracional. Soy la voz de tu conciencia, la luz en tu camino, el
principio y el fin. Soy el guardián de lo desconocido, la voz que no querrías
escuchar porque te cuenta de cosas que no puedes ver."
Namid Khud-Daar
Permite que mi nombre se convierta en inmortal, como mi alma. Que sea un
símbolo indeleble para el pueblo indomable. Símbolo de la resistencia contra la
injusticia, el horror y el vacío que ustedes, hombres viles, representan. Yo no
moriré, seguiré viviendo entre mis antepasados. En los rayos del sol y de la luna.
En la marea, en el viento, en el arroyo y en el bosque. En los cantos y en las
historias de mi pueblo.
Don José