La Palma, una maravillosa isla cuyas inmensas laderas son capaces de acoger, por partes iguales, a abuelas milenarias, duendes, ángeles y astrónomos.
Cuatro colores sobresalen en la paleta de infinitas tonalidades que se dan cita en La Palma; el rojo de la toba, el negro del basalto, el verde de su vegetación y el azul profundo del Océano Atlántico.
Este proyecto es un regalo a la imaginación de los lectores, una lente de fantasía y creatividad a través de la cual filtrar nuestra mirada sobre el entorno para obtener, a cambio, una mágica percepción de sus costas y montañas.