Si es indudable que «somos» lo que comemos, no lo es menos que debemos hacernos responsables de nuestra salud y confiar menos en la medicina moderna, la cual continúa mayoritariamente centrada en el intento de curar más que de prevenir la enfermedad. Porque está demostrado que comer bien es el primer paso hacia una salud mejor.
Inspirándose en una impresionante gama de ideologías, desde la filosofía oriental hasta las teorías médicas más actuales, la autora destruye muchos mitos acerca de las modas dietéticas estrafalarias e «insalubres» y, además, informa sobre los principios alimenticios «individualizados», que se adaptan a cada caso en particular.