La Orotava, 1755
En la Villa donde el honor es la única moneda y el linaje es la ley, la Casa Ponte y Antequera
se alza como el pilar inquebrantable de la opulencia canaria. Doña Clementina, la Matriarca,
vela por este legado con una mano de hierro, dedicada a asegurar el futuro de la Hacienda a
cualquier precio.
Pero, bajo el luto estricto de la nobleza, la ambición y la pasión prohíben el sosiego.
El destino de la Casa pende de dos hombres: sus nietos.
Jorge, el heredero forjado en la aspereza de la tierra, se debate entre el peso del apellido y
una verdad explosiva que amenaza con dinamitar el Mayorazgo.
Fernando, el calculador, maneja los hilos de los negocios con una frialdad que esconde una
ambición capaz de llevar a la familia a la ruina o a la cima del poder.
Cuando un amor inconveniente irrumpe en la solemnidad de la Casa, Doña Clementina se
apresura a sellar una alianza de poder que no admite desvaríos. La batalla por la herencia se
convierte en una carrera contra el tiempo, donde la lealtad se compra y la traición se paga con la vida.