En la segunda mitad del siglo XVII Ámsterdam era una de las
ciudades más vitales de Europa, con pintores tan descollantes como Van Rijn (1606-1669) o Jan Steen (1626-1679), donde empezaba a tener mucho peso el pensamiento de Baruch Spinoza (1632-1677) y donde, pese a la influencia de los clérigos calvinistas, existía una considerable tolerancia religiosa hacia la comunidad judía. Yael Guiladi retrata con agudeza y colorido este ambiente, para conducir enseguida al lector a una arrebatadora aventura en la que la vida sentimental de Spinoza se convierte en la gran protagonista.