En su debut literario, John Shors se inspira en la romántica historia que dio origen a la construcción del Taj Mahal en el siglo xvii a través de las confidencias que le hace el emperador mongol Shah Jahan a su hija mayor, la princesa Jahanara. Incapaz de soportar la pérdida de su emperatriz, la bellísima Mumtaz Mahal, el monarca decició construr en su memoria un espléndido mausoleo. La princesa Jahanara no tendrá más remedio que tomar las riendas para acabar con las intrigas que se despiertan en el reino ante la debilidad de su padre, quien, consumido por el dolor, no es capaz de atender a los asuntos de estado.