Un encuentro casual en Tenerife en 1960 tiene consecuencias muy Ronald Mackay afortunadas. Ronald Mackay, escocés de 18 años en ese momento, toma la guagua al pueblo de Buenavista del Norte donde los lugareños le acogen, ofrecen donde vivir, y trabajo. El aprende el español y forma parte del pueblo durante todo un año. El autor ofrece esta tierna memoria a los tinerfeños con afecto y mucho respeto.