Este libro está lleno de posturas amatorias atrevidas, pero también conservadoras; algunas son clásicas, y otras innovadoras. No se ofrece una única fórmula para el placer, porque afortunadamente eso no existe: cada día puede deparar sorpresas más deliciosas que el anterior. Lo importante es experimentar, despertar la imaginación y encontrar las formas de placer más acordes con los gustos de cada amante.